La calidad del mortero seco depende, principalmente, de los equipos que se utilicen para su elaboración. Contar con las herramientas adecuadas permite que los materiales se mezclen en la proporción adecuada, que la mezcla mantenga su temperatura y que no se contamine con residuos que pueden haber quedado de otros días.

En este artículo te queremos explicar cómo mejorar la calidad del mortero seco utilizando algunos equipos. Cuando termines de leer entenderás qué es lo que se necesita, y qué papel juega cada uno de estos equipos en el proceso de elaboración de mortero seco.

Seleccionar los materiales en la proporción adecuada

Para mejorar la calidad del mortero seco, lo primero que hay que hacer es procurar que los materiales se mezclen en la proporción adecuada. Es decir, se debe medir muy bien la cantidad de cemento, agregados y aditivos que se utilizan para la mezcla.

Para lograrlo y evitar errores en el proceso, es recomendable contar con básculas de alta precisión, ya que con ellas se puede asegurar que las proporciones de cada material sean las correctas.

También es recomendable utilizar microdosificadores para la aplicación de aditivos químicos, u otros equipos como un sistema de pesaje dinámico o silos horizontales con sistema de dosificación.

Mezclar de forma eficiente

El mezclado también influye en la calidad final del mortero seco, así que hay que hacerlo de forma eficiente, durante el tiempo correcto. Esto se logra utilizando los equipos adecuados, como un mezclador discontinuo.

Con este tipo de mezclador es posible que los materiales se distribuyan de forma uniforme, y que al finalizar se obtenga una mezcla homogénea, evitando la formación de grumos o la segregación de componentes, aspectos que podrían comprometer la calidad del mortero seco.

Por otra parte, también es importante tener control sobre el tiempo de mezclado y sobre la hidratación de los materiales, esto último se consigue utilizando equipos como los humectadores industriales.

Hay que tener presente que la eficiencia de la mezcla no solo influye sobre la uniformidad del mortero seco, sino sobre su aplicación y su resistencia.

Controlar la temperatura

Otro aspecto que puede afectar la calidad del mortero seco es la temperatura, ya que si no se controla, pueden surgir algunas complicaciones como un fraguado prematuro o retardado.

Estas complicaciones pueden hacer que sea más difícil manipularlo, y que su adherencia se reduzca significativamente. Tanto el frío como el calor pueden producir efectos negativos sobre el mortero seco, por lo que hay que tratar que se mantenga dentro de los 5 y los 30° Celsius al momento de su aplicación.

Algunas plantas de mortero seco cuentan con termómetros que permiten medir y monitorear la temperatura de la mezcla mientras se prepara. La inclusión de estos termómetros es una medida de control de calidad, con la que se puede garantizar que el mortero seco se prepare en las condiciones adecuadas.

Limpiar bien los equipos

Por último, tenemos que hablar sobre la importancia que tiene la limpieza de los equipos. Tener un protocolo de limpieza ayuda a evitar que residuos o cualquier otro elemento contamine la mezcla y afecte tanto su consistencia como su calidad.

Para el proceso de limpieza se puede requerir de agua a presión, cepillos y detergentes especiales, entre otros elementos más, ya que se debe ser lo más minuciosa posible.

Además, de esta manera se puede asegurar el buen funcionamiento de los equipos y prolongar su tiempo de vida útil.